S
Sencillo
Lo complejo, explicado para que puedas utilizarlo.
No necesitas convertirte en financiero para entender tu empresa. Traduzco datos, ratios, márgenes, cash flow y desviaciones a un lenguaje claro, sin tecnicismos innecesarios.
Porque un dato que no entiendes difícilmente puede ayudarte a decidir.
I
Integrado
Toda la información financiera conectada.
La contabilidad por un lado, el banco por otro y un Excel diferente para cada cosa no es control financiero.
Integramos la información relevante de tu negocio contabilidad, tesorería, presupuestos, cobros, pagos, márgenes, financiación o sistemas para obtener una visión global de lo que realmente está ocurriendo.
Menos datos aislados. Más visión de conjunto.
M
Metódico
El control financiero no puede depender de acordarse de mirar los números.
Establecemos procesos, revisiones y rutinas de seguimiento para que la información financiera deje de ser algo que consultas cuando aparece un problema.
Cierres, presupuestos, previsiones, indicadores y análisis siguen una metodología estructurada.
Porque tener información está bien. Tener un sistema que la convierta regularmente en control es mejor.
P
Práctico
Cada análisis tiene que servir para hacer algo.
No trabajo para llenar carpetas de informes.
Si analizamos un margen, una desviación, la tesorería o los costes es porque queremos responder preguntas concretas: ¿Qué está pasando? ¿Por qué? ¿Dónde está el problema? ¿Y qué podemos hacer ahora?
El objetivo es que los números terminen convirtiéndose en acciones y decisiones concretas.
L
Local
Cercanía real, aunque trabajemos online.
Para mí ser CFO externa no significa aparecer una vez al mes, enviar un informe y desaparecer.
Significa conocer tu empresa, entender cómo funciona y estar cerca cuando necesitas tomar decisiones.
Trabajo online, pero para las empresas del Vallès y alrededores también existe la posibilidad de mantener reuniones presenciales y estar físicamente cerca del negocio cuando aporta valor.
Local no significa limitado. Significa cercano.
E
Estratégico
Los números no sirven solo para explicar el pasado. Tienen que ayudarte a decidir el futuro.
El objetivo final no es saber cuánto facturaste el mes pasado.
Es utilizar la información financiera para decidir con criterio sobre tesorería, rentabilidad, costes, inversiones, financiación, crecimiento o relación con los bancos.
Pasamos de preguntarnos “¿Qué ha pasado?” a preguntarnos “¿Qué hacemos ahora?”.